Los paneles solares monofaciales son un tipo de placas fotovoltaicas sobradamente conocido. El panel tiene una capa en la parte superior que es la que capta los rayos solares, mientras que debajo van los componentes electrónicos y el cableado, pero no tiene capacidad de captar luz por ese lado. Sin embargo, también existen los paneles bifaciales, que tienen capacidad para captar energía por ambos lados y aportan ciertas ventajas respecto a las placas de una sola cara.

Qué son los paneles solares bifaciales

Las placas solares convencionales, las que están presentes en la mayoría de instalaciones fotovoltaicas, son monofaciales. Tienen células fotovoltaicas —que son los elementos que captan la luz solar— solo en la parte superior, mientras que la parte inferior es opaca, no pueden captar luz. 

En los paneles bifaciales, ambas caras del panel tienen células fotovoltaicas y tienen capacidad de producir energía fotovoltaica. La parte superior capta la luz directa del sol, mientras que la cara inferior capta la luz que se refleja en el suelo. 

La tecnología de panel bifacial, aunque no es muy conocida, no es nueva. De hecho, ya en los años 60 se desarrollaron las primeras células fotovoltaicas bifaciales de carácter experimental. En España, la empresa Isofotón, una de las pioneras de la energía fotovoltaica en nuestro país, ya comercializó paneles bifaciales a principio de los años 80. 

Aun así, esta tecnología no terminó de cuajar por distintos motivos. Pero ahora estamos asistiendo a un incipiente despertar debido a las ventajas que tienen y al abaratamiento de las células fotovoltaicas. 

Rendimiento de los paneles solares bifaciales 

Las placas solares bifaciales dependen mucho del tipo de instalación para optimizar su rendimiento. Tenemos que tener en cuenta que la instalación de paneles solares admite diferentes configuraciones. A veces se montan inclinados ligeramente, pero otras veces se instalan completamente horizontales. Las placas fotovoltaicas también se pueden montar sobre soportes metálicos que los elevan con respecto a la superficie, pero también pueden ir pegados al tejado sin apenas elevación, como ocurre en viviendas residenciales. 

Por este motivo, el panel solar bifacial es más habitual en las instalaciones ancladas al suelo o en cubiertas planas de naves industriales, en las que el panel está elevado sobre una estructura y puede aprovechar mejor ese reflejo de luz. 

En este tipo de placas fotovoltaicas influyen factores como el tipo de tierra o la altura del soporte así como la separación entre módulos, cuestiones que no tienen tanta relevancia en las placas monofaciales. 

El panel solar bifacial es tecnológicamente igual que el monofacial, solo que, al tener células por ambos lados, puede captar más luz solar e incrementar sensiblemente la generación de energía. 

 

Las instalaciones de paneles solares necesitan de un estudio detallado, ya que dependiendo de la ubicación y del tipo de paneles que podamos colocar, conseguiremos mayores o menores rendimientos. Los paneles bifaciales pueden ser una alternativa interesante para aquellas instalaciones fotovoltaicas conectadas a la red con las que pretendemos obtener una rentabilidad añadida mediante la venta de excedentes eléctricos, además de ahorrar en la factura de la energía que consumimos.