El futuro pasa por reducir nuestra huella ecológica y las renovables van a jugar un papel fundamental en este aspecto, tanto como la descentralización de la producción energética de la que ya hablamos. Pero si la fotovoltaica ha de ser nuestro presente, ¿cuál será el futuro de esta tecnología?

Energía solar fotovoltaica cada vez más integrada en tu vivienda o edificio

Integración fotovoltaica en edificios

Ejemplos de integración arquitectónica que puedes ver por ahí son los tejados fotovoltaicos, compuestos por placas que presentan el aspecto de tejas de toda la vida, utilizar las placas como vídrios traslúcidos en ventanas o lucernarios o poner módulos solares a modo de pérgola para obtener sombra en edificios o aparcamientos.

Puede que la estética no te parezca un aspecto tan a tener en cuenta… lo habitual es buscar una solución que aúne criterios de eficiencia y estética, pero lo cierto es que en muchos países este último parámetro ya es muy importante.  Mientras que en España podemos ver casas con paneles en estructuras de orientación distinta al techo, en Suiza, por ejemplo, es impensable y a menudo incluso los paneles han de estar integrados en el tejado.  

Pero cuando hablamos de integración no nos referimos únicamente a tejados fotovoltaicos, o a que los paneles puedan cubrir la fachada del edificio residencial en el que vives, y es que se están realizando numerosos testeos con la “envoltura” en la que se presentan los captadores solares y sus potenciales ubicaciones.

Un buen ejemplo son las carreteras solares, que aún generan bastantes discrepancias. Probablemente has leído sobre casos nefastos al respecto.

¿Te parece buena idea instalar placas solares en una carretera?

Carretera solar en Francia

A simple vista genera dudas, en mi opinión es un gran error . El ángulo de inclinación del panel no va a ser nunca el óptimo, por lo que su producción va a ser menor. Las carreteras se llenan de polvo y nieve, y, además, también están sometidas al tráfico rodado que aportan muchas sombras. Por si fuera poco, los paneles no son capaces de refrigerarse con la circulación del aire del mismo modo que en el techo y el aumento de temperatura también disminuye la eficiencia del panel. Los costes de instalación también son mayores, el mantenimeinto más caro, etc.

Por otra parte, aprovechar la energía para producir de forma local y alimentar, por ejemplo, a semáforos y farolas sin invadir el paisaje ni tener que trasladar la energía, no parece mala idea. Además el tráfico solo cubre la carretera entre un 10 y un 20% del tiempo.

En Francia, 2.280 paneles solares a lo largo de un kilómetro supusieron la primera carretera solar en el mundo y hoy estamos recogiendo sus resultados, nada alentadores. Con una estimación de 800 kWh diarios de producción, la generación real ha sido de 409 kWh al día.

El tiempo nos lo dirá si este tipo de proyectos son o no un fiasco, pero nos ayudan a conocer la resistencia y el funcionamiento de la fotovoltaica en nuevos escenarios. Quizá no sean la mejor opción hoy y sí en el futuro… o quizá nos lleven a otras soluciones más eficientes, en Holanda un carril bici solar sí está dando buen rendimiento aunque a mí esto tampoco me convence demasiado.

Sí me parece muy buena idea que se utilice una cubierta solar para carriles bici junto a carreteras principales, como la opción que puedes ver en el siguiente vídeo, en el que además de producir electricidad generas un espacio seguro para circular en bicicleta, sobre todo usando los nuevos paneles bifaciales que aumentarán el rendimiento de los paneles por metro cuadrado.

Bacterias dentro de placas solares que te ayudan a generar energía

Bacterias para generar energía con placas solares

 

Nuevos materiales van a permitir células fotovoltaicas más económicas y eficientes, y que puedan integrarse de forma más fácil.

Alternativas al silicio, como las tecnologías de partícula fina, prometen disminuir los costes de la fotovoltaica al hacer uso de menos material. Si disminuimos ostensiblemente los costes, podemos llegar a un estado en el que la energía solar se encuentre en prácticamente todas las superficies útiles que nos rodean.

Pero los paneles que en el futuro recubrirán tu casa podrían tener soluciones aún más curiosas, como las que investiga la Universidad de Columbia Británica (Canadá) con una bacteria relacionada con los trastornos digestivos, la E.coli.

Las investigaciones con organismos vivos para generar electricidad tampoco son nuevas, se basan en tintes que usan las bacterias en procesos de fotosíntesis. Pero extraer esos tintes suele ser costoso y tóxico.

En esta nueva investigación, las bacterias están programadas genéticamente y recubiertas de un mineral semiconductor y de una superficie de cristal son capaces de producir electricidad incluso en condiciones de luminosidad muy reducidas.

Y tú, ¿cómo crees que será el futuro de la fotovoltaica? En próximos artículos hablaremos de nuevos inventos y tendencias en este blog, si tienes alguna sugerencia, pon un comentario o contacta con nosotros para darnos ideas.