Quiero contarte una historia: imagina una persona de mediana edad, tiene una bonita casa, no excesivamente grande pero suficiente para vivir con su fiel compañero, su perro Max.

Además cuenta con un pequeño terreno alrededor de la casa, en el porche tiene una pesada mesa de forja con cuatro sillas que le regalaron sus padres, una barbacoa de obra donde se reúne con sus amigos y amigas algunos fines de semana y al otro lado tiene un terreno de tierra con algunos árboles al que todavía no le había dado uso.

Un día uno de sus amigos, muy concienciado con el medio ambiente y el más sano del grupo le da la idea de hacer un huerto ecológico en el pequeño terreno inutilizado de la casa, él le echaría una mano.

Se decide a hacerlo y crea su pequeño huerto para consumir sus propias hortalizas y frutas. Crecen tomates, acelgas, berenjenas, cebollas, coles… El verano es una buena época para el cultivo. Está muy feliz; nunca había comido tanta fruta y verdura, se siente bien y ha reducido el consumo de envases y bolsas de plástico al autoabastecerse de su propio huerto.

Incluso tiene hortalizas de sobra, se las lleva a su familia y amigos pero también tiene pensado venderlas y sacar algo de beneficio.

Todo va bien hasta que un día se dificulta el cultivo para autoconsumo en tu casa, solamente puedes consumir los productos de grandes superficies, bajo sus condiciones y con pocas alternativas.

Inimaginable ¿verdad?

Esto no es real, ni posible que ocurra, no puedes imaginar que te prohíban tener tu huerto y que te obliguen a comprar solo en grandes empresas.

Por lo tanto tampoco se entendería que pasara con la energía fotovoltaica, hoy en día es tan sencillo como consumir tus propios tomates cultivados en tu casa.

Podemos ver que poco a poco la energía solar está siendo promovida por administraciones públicas en España. Esto está llevando a un proceso de democratización de la energía.

Ya no dependes totalmente de las grandes empresas eléctricas sino que puedes aprovechar la energía solar para autoconsumo y no sólo eso, también para vender energía sobrante.

Está cambiando el modelo energético, ahora se convierte en un proceso bidireccional: puedo comprar energía o puedo producirla desde mi propia casa, simplemente contando con un tejado o una parcela a los que darles uso y una instalación de placas solares.

Los avances en fotovoltaica cada vez son más y mejores y esto facilita mucho el proceso de transición a un modelo de consumo energético mucho más sostenible, eficiente y respetuoso.

Cabe destacar el factor del ahorro, es más económico a la larga el autoconsumo que comprar energía a las compañías suministradoras.

Con el autoconsumo puedes llegar a ahorrar hasta un 80% en tu factura de la luz.

Por lo tanto las principales ventajas del autoconsumo fotovoltaico son:

  • Uso de superficies desaprovechadas con radiación solar, como los tejados.
  • Consumo de la energía en el mismo lugar en que se produce, evitando pérdidas y facilitando la disposición de esta.
  • Ahorro del 80% en comparación con el consumo del sistema eléctrico.
  • Eficiencia y sostenibilidad, mayor respeto del medio ambiente.

 

¿Qué necesitas para tu instalación fotovoltaica?

  • Paneles fotovoltaicos que captan los rayos del sol para transformarlos en energía limpia.
  • Inversor, es importante ya que se encarga de transformar la energía de corriente continua en corriente alterna para su uso en tu hogar.
  • Batería, es opcional pero es muy útil para almacenar la energía y disponer de ella cuando se desee.
  • Regulador de carga: controla el estado de carga de las baterías.

 

Si quieres saber más sobre instalaciones fotovoltaicas o tienes dudas en cuanto a la regulación te dejo aquí otros posts en los que respondemos a todas las preguntas que te pueden surgir:

Última actualización el 2019-10-08 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados

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